Hasta que vio al sol esconderse en en el reflejo de la luna
viernes, 12 de septiembre de 2014
Noches de marfil
La Noches de marfil en una cárcel de color castaño con un cielo de cristal y una nube azul. Cabelleras de toboganes ondulados y besos al aire se suspiran. Brazaletes de uñas clavadas y margaritas marchitas de bebidas malditas. Errores fallidos y corazones perjudicados con una pizca de sal y un toque de criptonita.
Besos que no existen en realidades baratas, ni en barras de bar, ni en almohadas destempladas. Mariposas voladoras que escavan con sus alas pequeños fosos llenos de nada. Nadas sedientas de alas rotas y virus pedantes.
Esperamos ansiosos el amanecer, gritando al alba que nuestras caídas no sean en vano. Pestañas largas cómo caminos rectos y bifurcaciones vestidas de rimel. Largas faldas de cortas locuras mientras faldas al vuelo descubren sus secretos.
Caras desconocidas de leones maltrechos.
Pupilas obnubiladas de cuerdas flojas y funambulistas con chepa. Preciosas bocas escupiendo tonterías y canciones locas que no dicen más que estupideces incoherentes.
Pitidos de oídos sordos que sueñan con que el día no crezca y la mañana no caiga. Soles padeciendo hambruna y lenguas devorando sesos. Pequeños movimientos danzantes que buscan autoestima en ojos agenos. Pieles brillando, sudores palpitando.
Pequeñas delicias de los mares pequeños, aunque, sin embargo, hoy el mar estaba en niebla y en el cielo no quedaban estrellas.
martes, 9 de septiembre de 2014
Jn 11, 35 - 37 "35Jesús lloró. 36Por eso los judíos decían: Mirad, cómo lo amaba. 37Pero algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos del ciego, haber evitado también que Lázaro muriera?"
Jn 21, 15-17 "15 Entonces, cuando habían acabado de desayunar, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis corderos. 16 Y volvió a decirle por segunda vez: Simón, hijo de Juan, ¿me amas?Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Pastorea mis ovejas. 17 Le dijo por tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas."
Juan 21:15-19). Esta vez sería el Señor el que haría las preguntas: “Simón, hijo de Jonás, ¿Me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo”. Lo interesante es que cuando Jesús pregunta ¿me amas? está usando el verbo “agapao”; Pedro, en cambio, cuando responde “te amo” usa el verbo “fileo”
Agapao - te amo ( un amor único e inmenso)
Fileo - te quiero ( es más como amor de amigo)
Noches
Una tremenda tristeza se apodera de mí. No puedo ni cerrar los ojos, porque te veo, porque te imagino.
Todo acabó, y estamos bien, entonces por qué si sé que soy capaz de sacarte de mi mente no lo consigo? Lo paso mal.
Llevo soñando cosas que se repiten durante ya tantos días.. Y que duelen igual.. Que sinceramente, no entiendo absolutamente nada. No pintas nada en mis sueños, y duele casi tanto como que pintes igual.
Hay una hormiguita recorriendo mis heridas. Más bien, las huellas de mis heridas. Anda buscando mi flaqueza, mi punto flojo, lo que me está perdiendo. Pero dice que no encuentra nada. Me hace cosquillas porque se mueve muy rápido y es muy graciosa. Se acerca a mi nariz y me dice:
- Anda, duerme, es muy tarde o demasiado pronto como quieras verlo, pero no es el momento de estar despierta, así que sueña y duerme, que yo me quedaré cuidándote, yo no te voy a fallar, tranquila.
Parece mentira que una cosa tan pequeñita hable con tanta seguridad, y que vaya a proteger a alguien que en todo caso sería del revés, quien debe proteger a esa hormiga sería yo, no ella, pero quiere y puede hacerlo, y estoy encantada.
Cierro los ojos y ya estas otra vez con tu sonrisa de boca a boca, y con tus manos rozando mi piel. No quiero eso! Entonces por qué cojones lo sueño? No es justo!
Por qué me tambaleo si he vuelto a andar recto? Tengo todo asumido, tengo todo superado, estoy volando de nuevo, y además muy alto! He aprendido a ser objetiva y a no dejar que un manojo de sentimientos deshechos vayan a poder conmigo, ya no. Sin embargo, qué hostias de pasa? Mi cabeza recuerda, y también imagina acontecimientos ya pasados, aunque en realidad no recuerdo ni la mitad, siempre tuve el gran fallo de olvidar cosas que dolían, por completo, y de ahi seguir arriesgando. Ahora tengo un corazón más robusto y prudente.
Supongo que el problema son los deseos. Los deseos que no sé, pero que quiero.
Pero Buda ya lo sabía y por eso enseñó que una manera para no dejarse abatir por el sufrimiento era erradicar los deseos mundanos.
domingo, 7 de septiembre de 2014
Dedicado a mi media naranja.
Y por alguna calle, sobre alguna acera que vaya lejos. Sobre un rincón del planeta, entre árboles y musarañas, por lugares exóticos, o paisajes fríos... En algún lugar estarás, estarás buscando algo que te llene, o pensarás estar lleno y no será así, en algún lugar estarás pensando donde encontrarme.
En algún remoto espacio, estarás.
Y algún remoto día, te encontraré.
Y sabremos qué es eso de volver a enamorarse cada día...
O quizás, ya viejos y como pasas pensaremos en donde carajo estábamos, y lloraremos porque sin conocerme sabrás que serás tú quién vaya al cielo, y yo seré quien quede más abajo.
Tan fácil no podía ser.
El otro día hablaba. Habalaba con un amigo. Un amigo que guarda secretos. Que mala amiga soy que le hago cargar con tumbas. Pero, mientras charlábamos me dijo algo así como:
- En su día, un amigo, me dijo " no pintes para que le guste a los demás, tampoco pintes para que te guste a ti, sólo, pinta", pues para escribir es lo mismo. Nadie debe cuestionar nada de lo que otra persona escribe, y si lo hace, mátalo, es más, me llamas a mi y ya lo hago yo..
Y esa frase se me ha quedado clavada. Digamos que últimamente escribo, escribo porque necesito vaciarme, vaciarme de aire. Se puede decir que son eructos, mis letras últimamente son eructos, pero rodeo mi malestar, nunca lo toco. Hablo de eructos, pero nunca de la cerveza que los provoca, y creo, que ha llegado el momento de dejar que todo fluya.
O no.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Cierra los ojos, e imagina.
Pero solo mira esa boca.
Fíjate en esa nariz.
Y en esas orejas.
Las viste bien?
Mira ese cuello.
No, no te precipites, sólo míralo.
Has visto esas manos?
Son grandes a que sí?
Ahora mira sus ojos.
No son feos, a que no?
Y si te paras a mirar ese pelo?
Curioso, no crees?
Has visto su altura?
Es muy escuálido.
Pero, a que no te has fijado en sus huellas!
- Qué grandes!
- Shh,
Mira sus brazos,
Son finos.
- No son tan finos.
- Bien.
-Acércate.
A qué huele? - se apresura en añadir- No me lo digas, sólo huele.
Qué te provoca ese dolor?
- Dolor?
- Perdona, quería decir olor.
Qué te provoca ese olor*.
Te gusta?
Sólo esa persona huele así.
Disfruta de su perfume natural.
Tócalo.
- No me atrevo.
- Por qué?
- Me da miedo.
- Sólo estas sintiendo. Adelante.
Tócalo.
Es suave.
No tiene casi granitos,
no tiene casi nada.
Baja tu mano hasta la suya,
qué haces?
- Entrelazarla.
Acerca tus labios a los suyos.
Y mira sus ojos.
- Me está mirando.
- Y qué pasa?
- Que me intimida.
Cierra los ojos.
Roza tus labios con los suyos.
(3min después)
Se levanta aire.
Empieza todo a moverse.
Abres los ojos,
se está difuminando.
Ya se ha ido.
Delante de ti ves el mismo camino que veías antes de encontrarle.
- Tengo algo en las manos.
- Ausencia quizás?
- Me pesan más. No quiero seguir con esto.
- Me parece bien, pero una pregunta más, recuerdas bien en quién pensaste?
- Sí.
- Y por qué pensaste en esa persona?
- No lo sé. Supongo que me duele.
- Y qué es exactamente lo que te duele?
- Debo irme, volveré otro día.
Catorce días más tarde volvió, y no quedaba ni rastro de aquel local, ni de absolutamente nada.
- Lo habré soñado.
( Y el aire habló diciendo)
- A ti también te han soñado.