lunes, 11 de mayo de 2015

Mi país inventado.

Hoy antes de irme al instituto me paré a pensar en cuánto me iba a aburrir en clase dado, que ya hemos acabado lo que viene a ser el temario, así que , antes de salir de casa opté por coger el primer libro que viera por mi estantería, meterlo en el bolso y de seguido salir pitando.

Estaba en clase de Historia del Arte cuando comencé a leerlo, " Mi país inventado, Isabel Allende". Qué grata sorpresa me lleve al descubrir que es un libro bastante interesante, así que, como es usual, cogí un lápiz y comencé a subrayar las frases que me gustaban, me hacían estremecerme, o simplemente llamaban mi atención, y sí, voy a poner unos cuántos ejemplos de ellas, porque me apetece, ¡Bon profit! 

" De modo que no había tiempo para examinar el propio ombligo y tomar notas, como se usa ahora. Además crecí en Santiago de Chile, donde cualquier tendencia hacia la autocontemplación es cercenada en capullo."

" He sido forastera durante casi toda mi vida, [...] he sido peregrina por más caminos de los que puedo recordar. De tanto despedirme se me secaron las raíces y debí generar otras que, a falta de un lugar geográfico donde afincarse, lo han hecho en la memoria; pero ¡cuidado!, la memoria es un laberinto donde acechan minotauros"

"Nostalgia es un sentimiento melancólico y un poco cursi, como la ternura; resulta casi imposible atacar el tema sin caer en el sentimentalismo, pero voy a intentarlo. Si resbalo y caigo en la cursilería, tenga usted la certeza de que me pondré de pie unas líneas más adelante." 

" La raíz de mi problema ha sido siempre la misma: incapacidad para aceptar lo que a otros les parece natural y una tendencia irresistible a emitir opiniones que nadie desea oír, lo cual ha espantado a más de algún potencial pretendiente. ( No deseo presumir, nunca fueron muchos.)"

Refiriéndose a los chilenos: " ¡Ah! Ésta es otra característica nuestra: opinamos sin fundamento, pero en un tono de tal certeza, que nadie lo pone en duda."

Y la que más me ha hecho pensar de momento, al menos.. :  "En mi caso la infelicidad natural de la infancia se agravaba por un montón de complejos tan enmarañados, que ya no puedo ni si quiera enumerarlos, pero por suerte no me dejaron heridas que el tiempo no haya curado. Una vez oí decir a una famosa escritora afroamericana que desde niña se había sentido extraña en su familia y en su pueblo; agregó que eso experimentan casi todos los escritores, aunque no se muevan nunca de su ciudad natal. Es condición inherente a este trabajo, aseguró; sin el desasosiego de sentirse diferente no habría necesidad de escribir. La escritura, al fin y al cabo, es un intento de comprender las circunstancias propias y aclarar la confusión de la existencia, inquietudes que no atormentan a la gente normal, sólo a los inconformistas crónicos, muchos de los cuales terminan convertidos en escritores después de haber fracasado en otros oficios. Esta teoría me quitó un peso de encima: no soy un monstruo, hay otros como yo. "

Este libro habla también sobre datos curiosos sobre Chile, y bueno.. supongo que me llama la atención ya que es un poco extraño conocer cosas de tu país natal a través de un libro.... pero lo que viene a ser lo que quiero decir, recomendado queda. 

viernes, 1 de mayo de 2015

Cuando

Llegan los sentimientos como suspiros que nunca sabrán respirar. Como señales en el camino a las que nunca seguirás. Como furia en el viento que despeinará, pero que nunca jamás te hará volver al miedo de no saber, al error de querer mal, y sobre todo, al suplicio de saber, y entender, sobre todas las cosas entender, que tú fuiste el mejor error, la mejor pérdida e incluso, el peor de los sueños que jamás alcanzaré por el simple hecho, de que tus ojos azules, tus verdes ojos, tu pelo rubio, tus puntas castañas, jamás pertenecerán a mi reino de limones amarillos.

Normalmente

A veces, cuando piensas en el olvido vienen las cosas que no deberían regresar. Vienen en forma de lluvia, en forma de besos quizás, pero sea la forma que sea nunca seran para recordar.

Vienen como charcos de barro en bancos de la torre, se acercan en " si" , un si que cambió la vida, o en un "no" que no marcó un futuro.

Vienen en voces, en canciones, en susurros, en suspiros... En cosas que no deberían volver.

Y es cuando abres los ojos y ves lo que hay, y realmente piensas; " menos mal que dije que si, menos mal que dije que no.... Menos mal que intenté olvidar y no pude, porque soy lo que soy, soy lo que siento, y sin todo este camino no habría sido capaz de llegar a ti, así, de esta manera.. así, como soy."

domingo, 19 de abril de 2015

Una parte de mí

Mi madre decía que siempre  tenía que cumplir con dos cometidos en la vida, y nunca olvidarlos; el primero, no abandonarme, y el segundo, encontrar remedios.

Realmente no es que fuera mi intención matar a mi marido pero no tuve elección
... 
Lo decidí la última vez que llegué a casa; nada más abrir la puerta, estaba todo oscuro. No se escuchaba ni un alma, ni tan si quiera un leve respiro. Todo oscuro y silencioso. Lo primero que dije fue lo de siempre, con la esperanza de encontrarme con alguna sorpresa distinta a la de todos los días:

- Ya estoy en casa... - y seguido, con el tono más bajo de voz con el que puedo llegar a expulsar palabras añadí - ... y como siempre, tu nunca estas. 

Mi vida, realmente, era idónea. Un buen trabajo, una casa grande y acogedora, la cual podría darme el lujo de bañar en oro si quisiera, gracias al esfuerzo con el que he labrado mi futuro, día a día, peldaño a peldaño. Mi marido, siempre fue un gran hombre; atento, amigo de sus amigos,e indiferente con sus enemigos. Cariñoso, amable, sereno, tranquilo, templado, loco a veces, desquiciante otras, pero siempre contento, alegre... solidario, empatizaba con todo el mundo, y se apiadaba de una forma lejana pero, eficaz paro quiénes necesitaban ayuda. 

A veces pienso si realmente fue lo correcto quitarle la vida, éste valía la pena. Aunque enseguida dejo de plantearme si fue o no lo mejor, ya que hecho está. 

Siempre me dejaba sola. Siempre tenía a alguien más importante que yo a quién ayudar..

- Dónde vas?
- Me han pedido ayuda para realizar un trabajo en la oficina, que el pobre becario no se aclara con los números.
- Volverás pronto?
- Si, lo antes posible. - Y tal cual acababa la frase, tal cuál cogía todo y salía de casa, eso sí, no sin antes darme un beso en el lado derecho de la frente.

 Le maté por soledad y necesidad. Le necesitaba tanto, y nunca estaba. Aunque el tiempo que estaba con el, valía más que el de nadie. Pero a veces, ya ni me miraba. Recuerdo que al principio solía ser yo quién estaba ocupada, y cuando me di cuenta de que estaba dejándolo demasiado de lado, allí fui,a arriesgarlo todo. A sacar tiempo de dónde no tenía, y a sacarle sonrisas incluso teniendo que regalarle las mías... y todo era bello, y bonito, hasta el punto en el que le necesité más que a mí. Pasó el tiempo, y fue el quién ya no tenía necesidad ninguna de mi. Y yo no supe como evitar no depender de él. Así que, bueno, ahora está muerto... y muerto el perro, se acabó la rabia. 


Me dirijo camino al ábside de la iglesia, con un ramo de flores en la mano. Subo los peldaños , me levanto el velo y dejo el ramo bajo la foto que había enmarcada y al costado del jarrón con las cenizas.
 Recoloco el velo y mientras bajo de ahí, comienzo a ser consciente de la cantidad de gente que había; sentados, de pie, en la parte de arriba, en los lados, en los costados de la puerta de entrada,gente apretujada en los bancos de la iglesia.. por todas partes... y sin embargo, ni un murmuro, un silencio aterrador, tanto como el que sentía cuando llegaba a casa y no estaba él.
 Estuve un largo rato mirando a todas aquellas caras, habían personas de todo tipo... de un montón de edades.. pero mi cara se paró justo en una mirada, en unos ojos que yo ya conocía demasiado bien, pero que éstos no me miraban a mi. Volví a mi sitio en la tercera fila, y me senté a escuchar la carta de despedida que había escrito.

" A veces me pregunto cuál sería la mejor manera de despedirse de alguien a quién quieres, y no la encuentro. Cómo te despides de momentos inolvidables y de palabras cargadas de tanto sentimiento que has ido escuchando a lo largo de tantos años, tan sinceras, tan llenas de cariño y de amor puro. Un amor que con cariño, como el de mi madre me decía ' buenas noches', o un amor lleno de amistad, como las de mi mejor amiga cuando me decía ' confía en mí ', o un amor.. tan sincero como el de mi marido cuando me decía ' eres la única'  ...  Puede que me aleje, y no me veáis,
 pero nunca estaré tan lejos como dónde pensáis que iré, simplemente porque nunca sabré decir adiós a personas que me lo han dado todo, sin pedirme nada a cambio.
No olvidaré ese café caliente que me esperaba en el bar de abajo todas las mañanas en el bar de la esquina de mi calle, ni los 500 partidos de fútbol que me ha contado mi shofer, tampoco las mil y una sonrisas que he visto y con las que he disfrutado en el bar de Marita junto a todas esas bellezas que me tocaron como amigas... 
Por favor, no os preguntéis por qué me voy, y por qué tuvo que ser así, disfrutad de la vida todo lo que podáis, para después poder contarme vuestras peores pesadillas, y decirme que conseguisteis vuestro mayor sueño.
 Me tomaré la molestia de pediros un último favor; nunca os abandonéis como hice yo. Gracias por todo"

Mi hermano cerró el sobre, con los ojos empapados en lágrimas de cocodrilo, y lo posó sobre el jarrón que debería llevar mis cenizas. Bajó las escaleras y se sentó a mi lado.

 El cura, acabó el sermón, y las personas comenzaron a levantarse de sus sitios y dirigirse hacia la puerta dónde se encontraba mi marido, dolorido y hecho polvo, dando la mano y recibiendo abrazos de todas las personas a las que querré por siempre, y a las que puedo decir, que considero de lo más bonito que hay en este planeta. 
Llegó el turno de mi hermano, que fue el último en salir  y cuando le dio el pésame con un abrazo, añadió con un susurro imperceptible " ella lo sabía", se apartó de él, y se dirigió a su coche, en el cual me encontraba yo desde hace un rato al haber salido por la puerta de atrás de la iglesia.

 Cuando abrió la puerta del copiloto, echó un último vistazo a la iglesia dirigiendo la peor de las miradas a la becaria que se encontraba sentada en un banco blanco, al lado de la iglesia,con las manos en la tripa que ya comenzaba a asomarle. 


Antes que abandonarme a mí, mato lo que me queda de ti. 



domingo, 22 de marzo de 2015

Es..

Pues tiene unos ojos que resplandecen sobre todos los ojos que se hayan podido ver hasta el día de hoy. Son claros por fuera y oscuros por dentro... cerca de la pupila.. como  si fueran soles.

Tiene una manera de mirar que puede cortarte hasta la respiración si lo que te están pidiendo son besos. 

Es  jodidamente insoportable. Tiene un carácter tan suyo.. tan increíble. Es de ese tipo de personas que aparecen una sola vez en tu vida, y creo que puede ser de aquellas que se quedan para siempre de una manera u otra. 

Me acuerdo de lo tímido que era al principio.. se ponía nervioso conmigo. Yo no acababa de entender muy bien el por qué, pero era tan divertido ver a alguien tan torpe como yo. 

El tiempo fue avanzando y me paré a fijarme en sus gestos, en su andar, en verlo crecer.. quizás no madurar demasiado.. pero eso ya vendrá. 

Me fijaba en sus tonterías, en cuando se estresaba conmigo porque he de admitir que a veces, o puede que hasta normalmente, soy una persona un tanto, o por qué no? Bastante complicada. Perdía los nervios de un modo muy cómico.

Me gusta ver que cada vez que puede, con lo lejano que puede llegar a ser, me da abrazos y me cuida. Sobre todo me cuida. Y me siente. Tiene una empatía de cojones  asombrosa. Y un corazón que no puede ser de este mundo.. todo lo que puede abarcar alguien en algo tan pequeño como viene a ser el pecho. Muchas veces lo demuestra delante de mí y hasta casi sin darse cuenta, porque le sale de forma innata. 

Nos llevamos a rabiar. Yo digo lila y el dice lila pero más fuerte.. me está quitando mi palabra! Y se lo repito: Lila! y me contesta LIla! ... y así hasta que finaliza con una mirada sentenciadora, y una expresión algo así " como tu quieras". Entonces le digo.. Lila, y el me dice: liLa. 

Es una persona que me conoce, y que sabe donde me caigo. Que sabe donde fallo, donde le voy a fallar, cuando no voy a estar, y cuando no le voy a faltar. 

Me pega sus manías sin casi darme cuenta. 

Es una persona que si no está bien, yo tampoco lo estoy, de ninguna forma... 

Puede que si me fuera al fin del mundo no me siguiera, pero que tal  vez sí me lo encontrara al llegar tomándose tal vez un batido de frutas sentando en una hamaca y diciéndome; " pero cuánto has tardado" Me riera, y fuera a beberme su batido de frutas. 

Supongo que así es como se va haciendo el camino algo más llano.. con alguien que comparta todo lo que puedes llegar a sentir, con alguien que te escuche, con alguien que te desee ante todo lo mejor y que incluso mire antes por ti que por él. Una persona que esté seguro de lo que quiere, y que se aferra a ti pase lo que pase, sea el momento que sea. Que sepa aceptar, que sepa reír conmigo... Que se ría de ti cuando dices algo descomunal porque sería lo que él diría. 

Supongo que de esas personas que si se llegan a ir te arrancan medio corazón, y se lo llevan consigo aunque no quieran. De esas personas, de las que te arrepentirías toda la vida de no haber conocido. Y sin darte cuenta les coges cariño a todos esos lugares donde caminaste a su vera las primeras veces. Y que cuando te olvidas de alguna fecha en especial te enfadas contigo misma por no haber estado más atenta, por no haberte parecido tan importante como lo es para esa persona en la que piensas justo antes de dormirte, y la primera de quién te preocupas de saber por la mañana. 


Es... un sueño. 

domingo, 22 de febrero de 2015

¿ qué cómo me siento?

Me siento algo desquiciada, perdida.. sin rumbo tal vez. Algo frágil pero duro, una roca de plastilina.... Un oleaje rudo y tambaleante.

Una fiera entre las hormigas, una hormiga entre las fieras...

Me siento como un beso irrelevante, como un sentimiento sin nombre que no sabe sentir. Como un dolor molesto que te recuerda a la vida, como una luz sin fondo que no sabe volver a alumbrar.

Como una imaginación inaudita pero que le falta inspiración... Como unos prismáticos que te hacen creer que estas cerca de lo lejano.

Me siento jugada, aislada, temblando...vociferando "volveré..."

Me siento poco loca, sensata, cuerda, serena... Intranquila y poco reflexiva

Me siento congelada, sin estar fría.

sábado, 21 de febrero de 2015

Siempre fui de si

Pocas veces dije que no a una aventura que prometía sentimientos y emociones. Aunque me aficioné a decir que si, sobretodo por las caídas.