Que si el amor no te deja ser tú mismo, no es ese de verdad.
Si tienes que estar midiendo lo que dices solo para que no vean tu interior.. Mal.
Que si el amor no te deja ser tú mismo, no es ese de verdad.
Si tienes que estar midiendo lo que dices solo para que no vean tu interior.. Mal.
Dormía abrazado a mi, enredando cada extremidad en mi cuerpo, quizás para que no me fuera nunca, o para que no me moviera tanto. Sentía su respiración en mi oreja, y me hacía tantas cosquillas que me alejaba de su lado porque no me dejaba dormir. Echo de menos su almohada. A veces le abrazaba yo, teníamos la mala costumbre de a veces, irnos a dormir enfadados, cosa que odiábamos los dos, seguro, así que le abrazaba... Porque me encantaba hacerlo, y cualquier escusa era válida.
Pocas veces me desperté yo antes que él. Cuando el abría los ojos antes que yo, siempre me intentaba despertar de la manera más cariñosa posible, y obviamente yo giraba la cara y seguía durmiendo. Un día, me dijo que yo no servía para bella durmiente.
A veces, se desvelaba, e intentaba estar lo más quieto posible para no despertarme. Yo le solía arrinconar contra la pared, quitarle el nórdico o hablar en sueños.
Me daba besos de todas las formas posibles, y le volvía un poco majara mi cuerpo, pero daba igual como estuviera, le gustaba porque era mío, aunque siempre discutíamos acerca de a quién le pertenecía, porque yo no quería compartirlo con el, y él era tan egoísta que decía que era solo suyo, ni mío ni de nadie.
Me quería tanto... Tanto que nunca se rindió. Tanto, que la primera vez que me vio alejarme, me agarró con fuerza, me contó por qué me estaba dejando marchar y me pidió que me quedara.
Echo de menos su almohada, pero sobre todas las cosas, lo que ven mis ojos cuando le miro.
Cuando la noche alcanza horas tempranas, la cabeza está tan ocupada en intentar no dormirse que el corazón aprovecha para latir más fuerte, y comienza el show.
Hoy habla de la capacidad del ser humano de no perder la esperanza. Y de lo tonto que es, en pocas palabras. Imaginemos una hucha de cerámica donde guardas tus ahorros. Bien. Pues un día decides romperla, y al ver tal estropicio intentas pegarla, pero pegarla con lo primero que tienes a mano, como.. Con el vaso de agua que tienes al lado, pues eso. Intentas pegar tu hucha rota con agua, solo porque no te has dado el tiempo de buscar el pegamento, o ni pensaste dos veces en no romperla.
Pues algo así es el ser humano, pero peor.
No me duele el corazón, pero sí que me está empezando a apretar en el pecho, creo que pide algo, algo que cree necesitar... Pero es como el esguince que tengo en la mano. Forzar el dedo no me va a servir de nada si está mal, tengo que esperar a que se recupere si quiero hacer las cosas bien. Hay que curar el corazón si se ha de volver a pelear. Hay que estar preparados para que cuando el amor llegue, darnos cuenta y querer.
Podría decir tantas cosas, y preguntar otras tantas... Mirar con desdén y sin franqueza a unos ojos que no dicen absolutamente, nada, como los míos...
Pero tanta trama inútil, no tiene cabida en este tiempo " que se escapa como agua entre las manos", aunque si he de decir una cosa realmente:
Sería tan cierto todo aquello, como mentira parece lo real? O realmente sería tan mentira y engaño, como parece verdad ahora?
La vida me esta enseñando ciertas cosas que supongo que en realidad llevaba tiempo queriendo decirme, solo que mi madurez aún no se permitía crecer. Y ahora que considero que yo misma, mi entorno y mi perspectiva han dado un vuelco, se ha dedicado a enseñarme unas cosas preciosas.
Cosas tan sumamente frágiles como los sentimientos que no se ven, y el futuro que no se espera.
La semana pasada, jamás imaginé que estos días fueran a ser como han sido, y es que, no he visto el mal en ninguna parte. No sé si es porque estoy intentando hacer las cosas bien, o porque me he perdonado a mi misma, pero la vida me está empujando a mejorar.
Ciertas personas que consideraba ya en mi pasado, y pocas veces creí verlas en mi presente, han vuelto. Y han vuelto con bondad, y con una sonrisa de amistad. Han vuelto a la vez, casi como si se hubieran puesto de acuerdo, la verdad, ha sido sorprendente y muy gratificante el volver a saber de todos ellos, incluso volver a reír a su lado y saborear ese cariño mutuo que queda.
Aún no sé muy bien desde que perspectiva enfocar estos acontecimientos, pero supongo que me quedo con algo significativo, y es que... Cuando una persona te quiere, y a la que quieres, ese amor varía, pueden pasar años como ha sido el caso, pero realmente, nunca se pierde. Nunca se pierde del todo a alguien con quién has compartido emociones, sentimientos y momentos importantes.
Estoy relajada y calmada, y tengo la vista despejada. Ha llegado el momento de marcar un nuevo rumbo, y desde luego no voy a llevar conmigo a aquellas personas que solo están para estorbar, para rezagarme, incluso son personas con las que puedo tener una conversación divertida, pero ya basta de equiovacarme en cuanto a esto.
En la carrera de tu vida, sabes y eliges tú equipo, y hay muchas personas que entran a tu vida , y se van, dejando huecos, espacios en blanco, pero muy pocos son aquellos que realmente dejan ausencia. Y ese tipo de personas son por las que estoy dispuesta a luchar, no por todas estas que hablan más que piensan, o incluso intentan aparentar ser cosas que no son, que te dan la mano cuando saben que después de eso te podrán agarrar el brazo... Aquellas que sencillamente estan por estar. Y no, no funciona así, no necesitamos vivir rodeados de todo el mundo, necesitamos marcar cimientos en aquellos que nos ayudan y debemos ayudar, a aquellos que sin tener la misma sangre, son hermanos.
Hay que hacer limpieza. Incluso alguien ahora mismo puede estar limpiándonos de su vida. Nosotros limpiaremos a otras, y nos equivocaremos, regresarán y nos seguirán haciendo felices, y guardaremos sitio para aquellas que pensamos que volverán,hasta lucharemos para que vuelvan, insistiremos y ....no, su ausencia perdurará... De errores se aprende.
Pero aún así, no necesito dedos que juzgan, señalan, critican y abandonan por conveniencia, y quizás haya cierto cariño de ciertas personas que tampoco considero que deba ser para mi. No voy a cerrar puertas, porque quizás hasta yo misma juzgue mal, pero desde luego, mi confianza solo será depositada en aquellos que aunque me fallen mañana, estuvieron aquí hoy.
Y eso me ha enseñado la vida, que nunca se pierde entero a alguien que se guarda en el corazón, y que tenemos muchos trastos de personas conocidas, que no debemos confundir con amistades.
Ensuciar la vida con personas, fuera de que se equivoquen o no, que no intentan ser mejores, no saben pedir perdón, no saben ayudar, y que cuando hacen algo que crees que es por ayudar en realidad es por propio beneficio... Nanai de la china.
Mi gente es mi equipo, y en nuestro equipo ya sabes como somos.
Yo quiero alguien que luche por mi,
Tú quieres a alguien que no te mienta.
Tú quieres a alguien que luche por ti,
Yo quiero a alguien que no me mienta.