viernes, 28 de febrero de 2020

Hay personas

Hay personas que tan solo en sí mismas ya son herida. Hay personas que no hacen más que padecer de verborrea paulatina afectiva. El camino de la vida es tan curioso a veces... Cómo aparta de ti lo insano, e intenta redirigirte hacia algo de felicidad. 
Me he dado cuenta de que la vida es repetitiva hasta decir basta, tempestad, calma, tempestad, recuerdos, futuro incierto, dolores, plenitud, dolores y plenitud. 
Así funciona. 
Pero un día, una mañana, llega la calma, y ya nada duele, nada hiere, no hay costra, sólo hay una nueva cicatriz que lucir con orgullo, y seguir adelante. 

martes, 4 de febrero de 2020

se muere

La vida, el tiempo, la gente. Qué asco da la gente. Superficiales, vacíos, llenos de nada. Menuda mierda. Oscuridad, silencio, no entiendo. Incomprendida, asco, y más vacío. 

jueves, 30 de enero de 2020

Me tuve que ir

Tuve que romperlo todo. Tuve que arder, tuve que explotar, tuve que apartar, tuve que soltar, que dejar de nadar. 

Tuve que parar, ver todo lo que había hecho conmigo misma... Tuve que romper hasta mi forma de ser. 

Tuve que perder la calma y la felicidad. 

Tuve que tumbarme en el charco que yo misma había provocado, y llena de barro, mirar al cielo. 

Crecí a ostias, y luego me las tuve que dar yo a mí misma. 

Se apago la luz y sólo veo el túnel negro. 

Ahora hay cenizas, muchas. Olor a humo. 

Me tuve que alejar de todo y de todos. 

Dame tiempo, me volveré a levantar, y sí no encuentro la luz, brillaré yo. 

He perdido todo, el rumbo, el camino, el corazón, la cabeza... Pero algo está naciendo, y no se va a frenar. 

Dame tiempo, que algo se está construyendo dentro de mí. 

Sólo toca, volver a empezar. 

jueves, 9 de enero de 2020

qué bonito eso de saber expresarse..

El tiempo es algo efímero, algo que rehúsa de la pérdida, que no va a volver, y mucho menos entender por qué a veces se detiene, y otras veces huye fugaz. 
Sin embargo, ahí está, es tuyo, y es un don que se nos otorga para acumular tanto lo bueno, como lo malo, siempre de forma optimista y avanzando...
No detengas tus pasos, no infravalores tu existencia. 
Aunque suene tópico, no pierdas tu tiempo con quién no te quiere, con quién no está preparado, o con quién no sabe añadirle el valor a los ratos juntos. 
Aprovéchalo en convertirte en tus sueños, y no te frenes, que para no alacanzar tus metas, ya has desaprovechado suficiente vida.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Ocurre

Como si el tiempo se hubiese detenido, como si el reloj hubiese dejado de moverse, recuerdo acontecimientos como sí hubiesen sido ayer... Qué está pasando? Siento como si estuviese constantemente dándole la espalda a algo que no quiero ver ni sentir. 
Pasan los días, las horas, los meses, los años... Y algo sigue intacto.. como si de algo irrompible se tratase... Como sí algo que llevo mucho tiempo intentando destruir, y luchando contra ello, siguiese hasta brillante, fuerte, aún con todas las fracturas que llevaba ya... 
Qué cosa tan extraña son los sentimientos y los caminos dispares. 

martes, 5 de noviembre de 2019

Cuántas veces nos hemos descalzado?

Al final es así, los lugares en los que te descalzas siempre tienen algo especial. Porque no en cualquier sitio te descalzas, y no te quitas los calcetines para pisar con el tacto de tus pies el suelo frío.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Mar de agua agridulce

(2014)

I

La dama de pelo caoba acercó su cabeza al cuello del marinero y la acomodó en su hombro. En aquel lugar no estaban más que ellos dos. Eran personas muy diferentes, ya no solo por el carácter, si no que por su estatus social. En aquellos tiempos era raro que una campesina hubiera captado la atención de un marinero que surca mares, y conoce damas día si, y día también. Probablemente si alguien les hubiera visto habría confundido por ignorancia o celos, a aquella campesina con una prostituta. Pero no, no era así.
El marinero , cuyos ojos cambiaban de color continuamente, de marrones a verdes, y de verde a grisáceos, enredó sus manos en el cabello de la campesina y seguido, agachó la cabeza y su rostro comenzó a rozar el de la dama. Le daba besos en las mejillas, y con precaución acercaba su boca a la de ella, quizás por miedo a ser brusco, querer precipitarse y darse de bruces contra el rechazo. 

Así que, tenemos a una dama de pelo color caoba, una dama normal, que no destacaba. No era fea, tampoco guapa, era totalmente normal, al menos hasta que la conocías; y por otra parte, hallamos a un marinero de ojos cambiantes, alto, que encontró algo parecido al amor, en la tormento de los ojos de aquella muchacha, de aquella ilusión, de aquel sueño, de aquella mentira que nunca sería suficientemente real.

II

- Comandante, qué fue de su bella princesa?

- Pues, fue algo curioso, pero se marchó como se van los mejores sueños.

- Y de qué manera se marchan éstos?

- De la misma forma de la que se va, por ejemplo, la infancia; que sabes, por realidad, que ha de marcharse, pero siempre sigue ahí. 

- Pero, tan bella era?

- Sí , claro. Era tan bonita por dentro como por fuera.

- La volverás a ver?

- Puede que sí, puede que no, tal vez algún día volvamos a cruzarnos, en alguna luna, en alguna estrella.

- Y nunca en el mar?

- Nosotros los marineros, que conocemos más que nadie las olas, bien sabemos que pocos merecen perderse en estas aguas.

- Pero cómo la vas a encontrar?

- Quizás no necesite encontrarla.

- Vaya, se le veía enamorado.

- Pero, querido bucanero, dónde se ha visto antes que una campesina robe el corazón y coja el timón de la vida de un surca-mares?

- No se ha visto, pero nadie sabe si esas historias han ocurrido o no.

- Por qué no seguimos bebiendo y olvidamos estos dolores?

- Me gusta escribir sobre historias insólitas y curiosas.

- Ves curiosos los recuerdos de los demás?

- No, pero me parece curioso como a veces olvidamos amar por creer en imposibles.

- Pero los imposibles forman la vida no es así?

- Los imposibles, en mi punto de mira, tan sólo son escusas para no sentirnos mal al dejar pasar barcos.

- Maldito caimán, que duro eres de roer, eh?

- Jajajaja, que duro de roer es usted capitán.

- Llámeme Eric

- Como usted diga, Eric.

El capitán le miró con cierto desparpajo y de un momento a otro dijo:

- Sabes.. Su belleza te dejaba mudo. Era ese tipo de mujeres que te miran con tantas ganas de querer quererte.. y además, en sus ojos veías una intriga por descubrir que daba hasta pena..

- Pena?

- Pena por no poder llevarla conmigo para que vea y viva en cada recóndito lugar de este mundo.

- Llévesela consigo pues.. 

- Si todo fuera tan fácil..

-Nada es tan complicado

- Ni nada tan sencillo..

- Sabe qué creo yo? Que tiene miedo a que pudiera dejarlo todo por esa mujer y así perder todo por lo que se ha esforzado de verdad hasta el día de hoy.

- No lo veo así.

- Pero una cosa es lo que se ve, y otra lo que usted sabe que es.

- Se casó con un campesino de sus tierras , y yo, estoy casado con el mar.

Camy