jueves, 4 de septiembre de 2014

Es curioso

Mientras menos pienso, más sueño, y eso me hace polvo. Hoy soñé entre varias cosas, una, que ya se lleva repitiendo de manera diferente pero siempre la misma cuestión, y de verdad que me está molestando. No quiero soñar esas cosas, ni tan si quiero quiero hablar de ello, simplemente, espero, que al menos a vosotros,  mientras dormís,  los sentimientos os dejen en paz.

domingo, 31 de agosto de 2014

No sabes, no.

El otro día vi a Furia Negra hablando con alguien. Con alguien conocido, pero casi imperceptible. Le estaba acariciando la tripa. Cuando me acerqué más me di cuenta de quien era, y estaba traslúcido. Fui corriendo a abrazar de alegría a esa especie de aire móvil,  y ya no podía agarrarlo. No sabes bien que alivio sentí . Furia Negra me miraba intrigada, " y esta por qué salta", estaría pensando.

- Furia Furia!!! Ya estoy casi curada!!- Le dije mientras traspasaba el aire y le daba un abrazo a ese bicho feo grande. Furia Negra me lamía y me levantaba con sus patas, me agitaba, supongo que no sabía a que se debía tanta alegría pero le gustaba y disfrutaba conmigo. De repente, se escuchó muy bajito, casi como un susurro, un " zorra". Me había olvidado de la figura traslúcida,  o de su aire, como quieras llamarlo. Yo creo que,  exagerando bastante, se parece a una de las mujeres que contrataron los servicios del chico de la peli de Gigolo, esa que no podía controlar lo que decía. Le miré fijamente y mientras él miraba a otra parte apretando los puños, pero con el corazón ensanchado,se le notaba...  estaría mirando su luz.

Le dije a Furia que me soltará,  y así hizo. Bajé,  me puse delante de él,  me miró  y le dije: - ¿Sabes qué? - Seguía mirándome. - Estoy casi curada de ti. - Le dije sonriendo. Él me dio la espalda y volviendo de donde siempre viene, giro la cabeza hacia su lado derecho, y me dijo: - y eso? Cuánto te duele?

Y se esfumó.

- ¡No sabes nada! - Me quedé gritándole. Y me acurruqué al lado de Furia Negra repitiendo en voz baja, - No sabes nada.

sábado, 30 de agosto de 2014

Plash

Oh, dulce baño. Se está llenando la bañera, y el agua me hace cosquillas. Cuántas veces habré escrito cosas aquí que nadie leerá. Cuántas veces habré desangrado el alma bajo este tapiz transparente?

Hace calor, las calles están llenas de gente y las desgracias no cesan. Se podría decir que la vida es una de las mejores montañas rusas.

Hay tantísimas flores en esta ciudad, y tan pocas son las personas que se paran a fijarse en ellas, en los colores que lucen para ti, en el aroma que quieren dejar en tu nariz. Al igual que el mar. Cada rincón de esta ciudad tiene agua. Y qué pocos la miran con asombro. O simplemente, que pocos la miran como deberían.

Y los bancos de esta ciudad? Una esquisitez con unas vistas privilegiadas. Siempre que vemos imágenes asombrosas de algún lugar del mundo pensamos " vaya, debo ir" o " que mala suerte no estar allí " y qué es de toda aquella gente que piensa lo mismo de los recónditos rincones de esta ciudad? Supongo que para que podamos apreciar algo debe ser esporádico. Por el simple hecho de haber visto ya algo, lo dejamos de aprovechar. Pero, es triste, que sin embargo, sí entremos una y otra vez en las mismas tiendas o en el mismo bar.

Por esta ciudad fluye magia todos los días,  y nadie se para a mirarla.

Aunque, en realidad,  lo cierto es, que según con quien estemos o simplemente estemos solos, un mismo lugar puede variar su ambiente, puede variar su forma, su color,  su gracia, su pena y hasta su imagen.

Supongo que por eso me gusta tanto la bañera de esta casa, puede ser quizás, el único lugar, donde nadie haya distorsionado el recuerdo.

jueves, 28 de agosto de 2014

Humano

Miraba mis esqueléticos brazos y manos tocando cada tecla del piano como si me fuera la vida en ello.  Me encontraba en medio de un bosque, y una jauría de lobos hambrientos acurrucados a mi espalda soñando con carne fresca. Oh Beethoven y su exquisito Claro de luna, qué belleza, que armonía.. qué locura más espléndida se dormía entre esas notas. Estaba observando los huesos de mis manos, estaban astillados por varias partes, en invierno duelen más. No es fácil ser un esqueleto, ser un cadáver y un despojo.

Miro a los ojos de la luna, y cuánto brillan.. los veo clarear y oscurecer, les veo sonreírle a las nubes.

Qué tristes son estas noches así. No se diferencian demasiado de las demás, excepto por un simple detalle; hoy has querido quitarme el sueño.

Sí, tú. Tú que estas leyendo lo que intento decirte. Tú me has quitado el sueño. No te conozco, no sé quien eres, ni tampoco quiero saber por qué estas leyendo lo que te digo. No sé qué habrá ocurrido en tu vida, ni que clases de heridas son las que te desmontan. No sé cuánto habrás sufrido en soledad, ni cuántas veces te has caído a un precipicio sin fondo. No sé sí alguna vez has llegado a sonreír de verdad, ni sé por que podrías haber llegado a realizar ese acto tan puro. No sé sí tus lágrimas pesan su dolor, o no llega a salir esa parte de tu ser fuera de ti, sí no se llega a ir. No sé lo que te falta, aunque si me pusiera a averiguar seguramente sabría decirte casi todas las cosas que te sobran, los humanos de hoy en día sois muy previsibles en cuánto a ese aspecto. No sé qué puedes haber conocido a lo largo de lo que tus ojos han visto, ni sé cuanto años llevas respirando, ni si has dado las gracias suficientes a quién las merezca por seguir en pie. No sé si te has enamorado alguna vez, pero estoy pienso, que si así ha sido probablemente tus mares han sido océanos.  No sé si tu corazón grita desgarradamente un nombre y tú, con tu cabeza lo tumbas boca abajo metiéndole la cabeza en un cubo de agua para que se calle, o simplemente le dejas gritar y aullar.



No sé quién eres, pero vive. Vive, y yo tocaré el piano por ti.

miércoles, 20 de agosto de 2014

El brillo que quedaba

Chisporroteaban las llamas aún encendidas. Danzaban por los lunares. Vacilaban por tu clavícula y como un funambulista se precibitaban a la cuerda floja que  hallaba cuando recorrían los acantilados de tus heridas cosidas.

Les gustaba dormir en tu ombligo. Pero más quemar tu oreja, calentarla.

De noche, se metían en tus sueños quemando a cada mal pensamiento que se te formara. Nunca te di suficientes besos en la frente.

Adoraban formar figuritas y deslizarse como un ciempiés, haciéndote cosquillas en las costillas. Querían darte aire.

Te llevas levantando sin ellas desde hace mucho tiempo. No sé si te habrás dado cuenta. Me comentaron que las confudiste con una mancha roja. Una mancha que arde y quema. Esa, que provoca vibraciones y palpitaciones en tus ingles y cabeza. Esa que calienta tu corazón.

Chisporrotean las llamas dando tumbos en el tiempo. Quemando la arena que ya no cae de un cristal que se rompió y que ya no marca el tiempo que falta para vernos.

" hagas lo que hagas te desvanecerás"

Desvalijo mi habitación para poder trasladarme. Rozando por última vez muebles que han visto tanto, paredes en las que han rebotado tantas palabras.. Y que han soportado hojas pegadas con celo que tenían tanto peso.

Mis dedos se abalanzan por cada rincón de estas paredes. Mi cabeza aún no se cree que salga a vivir fuera de mi baúl.

De un solo giro cae el celo de las paredes, y mis hojas vuelan. Entradas de cine, dibujos firmados, pasajes a lugares remotos, besos malditos, sudores fríos, las pocas fotografías que algún día fueron reales...

Es absurdo que me pregunte si alguna vez hubo algo de verdad en sus palabras, y que tipo de mentira hubo en las mías... Porque en realidad nunca se balanceaba nada entre esos dos extremos, siempre fueron quizases que salpicaban a nuestras bocas.

El armario se va vaciando. Camisetas vuelven a sus casas, pantalones siguen perdiendo costuras y las sudaderas comienzan a enfriarse.

Paso la yema de los dedos por el borde de un papel cansado de cargar con mina. Lo abro y caen como motas de polvo, letras que quieren volar a otro sueño que algún día pueda ser. Me dan besos,  y se van.

Recuerdo cuando los ojos azules grisáceos que me miraban a través de mí se desvanecen en una sombra. Siempre quisieron ser sombra, aunque nunca llegarían a tener ese título. Ellos también se van, y se van muy lejos.

Esos ojos marrones verdosos, más duros que la misma roca que los portaba también quisieron caer. Esas falsas miradas de amistad que aún a día de hoy siguen abrazándome.

Todas esas rosas plásticas, esas pinturas rotas y descoloridas con las que sólo se creaba sentir.

Se me caen los sueños por las plumas de los que los atrapan. Caen al suelo y se rompen.. Soltaron tanto elixir, tantas motas de polvo que antes de irse rodaron hacia mí, me llamaron desde abajo tocándome el calcetín, solo para decirme que se iban, y que no estaban enfadadas, después de todo desde la altura de la lámpara siempre tuvieron las mejores vistas de la ciudad.

Miles de hojas volaron cortándose a sí mismas unas con otras.

Esos ojos marrones tan cálidos que siempre se dedicaron a cogerme cuando resbalaba en la pista de hielo de tu corazón. Siempre tuviste brechas. Esos ojos marrones que me agarraban con sus grandes manos, ese cuerpo que me servía de colchón, que absorbía mis lágrimas...esos ojos que nadaban cuando se dejaban ver como un niño.

Y cómo no me iba a caer? 

Que duro es haber fallado tantísimo.
Estaba cerrando la puerta cuando un susurro cómo el que escuchaba Frodo en el anillo de Sauron se abalanzó a mi oído. Volví a abrirla y ahí había un fantasma de pie, cn un mechón rojo en el pelo. Un fantasma cómo el que veía Ted cuando Robin se fue de casa dejando su habitación vacía... Ahí estaba de pie, riéndose de mí y diciéndome lo patética que fui siempre por no haberle plantado cara. Corrí a darle un abrazo y lloré en su hombro cómo nunca había hecho antes.

- Dónde vas? - Me preguntó
- Nunca te importaron mis palabras.
- Te he dicho ya lo estúpida que eres cuando te haces la víctima?  Las realidad que ya se saben no hace falta repetirlas.
- Me voy lejos- y cayó en mi mente una canción sin más.. " si preguntan por mi, no les digas donde fui que tu alma sea fuerte y cuando mires hacia el frente no recuerdes todo lo que no te di..."

Y con eso, se esfumó sin dejar de decir palabras en voz baja. Pero todo hay que decirlo, al irse, se resbaló con un charco ( si hubiera contado las lágrimas que cayeron en ese instante..) . Me miró mal, como siempre. Se levantó con indiferencia y prosiguió su camino. " maldito torpe bobalicón, qué poco nos parecemos"

En definitiva. Ya era hora. Mientras giraba la llave de la puerta ( que aún tenía marcas de celo) escuché a mi espalda un medio tarareo que decía sin casi ritmo " si preguntan por ti, solo diré que te vi,....
en mis.... una noche .... desde entonces... cada día...ti."

Al girarme no había nadie. Así que le di un beso a la llave, y la metí por debajo de la puerta.

Y fue la última vez que supe de todo ese cielo.

domingo, 17 de agosto de 2014

"Negra sombra"

Lo que bien no llega mi mente a comprender es cuánto odio se puede almacenar en un mismo cuerpo.

Y qué tipo de odio corroe la venas que hacen del perdedor un ganador? Y qué tipo de odio mueve el mundo? 
Qué tipo de odio te lleva a subirte a una barra y pensar, " de puta me juzgas,  toma puterío"? Qué tipo te odio te hace pensar eso y que en realidad lo q quiera que alguien que te ha jodido de bien diga puede importar?

Hasta qué punto el cielo puede unirse con el mar?

Qué tipo de catástrofe separó la luna de las estrellas ?

La cama está caliente, y dos corazones,  descoordinados palpitan en la misma cama, qué tipo de odio te hace odiar tanto el estar queriendo algo que no sabes mientras intentas enrredar tus pestañas con los sueños de alguien entero?

Aquí los dos han jugado sucio, muy sucio.

En esta pozilga no quedan sueños que coser.

Porque este odio mi alma se lo cena, ya que esa boca no se cierra.

Qué tipo de odio te deja caer en el juego de tontos donde serán mejor que tu?

Qué clase de odio es este.

Sé lo que espero. Y es tan sólo que el olvido haga puta presencia de una jodida vez porque es que ya no aguanto más este.... Esta mierda.